
En toda actividad en que el ser humano se ve envuelto ha intentado medir sus logros. Históricamente, y aún en la actualidad, la evaluación ha cumplido la función de dirigir mecanismos de selección y control social, aun cuando, las formas no siempre son las más acertadas, ya que, en la educación y en lo laboral es sumamente desmotivante no lograr los resultados esperados por uno mismo o por el profesor o jefe a cargo, aun cuando, se pueda tener conocimiento de lo explicado.
Para lograr comprender y homogeneizar nuestro conocimiento, definamos entonces tres elementos sumamente importantes y que interactúan en su desarrollo: Evaluación del aprendizaje, Conocimiento y La Capacitación.
- ¿Qué es Evaluación del Aprendizaje?
- Es un proceso sistemático de investigación; valora el desarrollo de los conocimientos, habilidades y actitudes que se habían propuesto; tiene por fin retroalimentar el aprendizaje de los participantes, la actuación de los instructores y el proceso de capacitación; lo realizan conjuntamente instructores y capacitados. Al evaluar el aprendizaje, indirectamente se está evaluando la enseñanza.
- En este mismo ámbito si establecemos que: “La producción del conocimiento opera como un fenómeno estrechamente conectado a la acción práctica del hombre por subsistir, o sea a su trabajo; de tal manera que se presenta como un resultado o un hecho derivado del trabajo mismo”[1].
- Es casi imposible evaluar algún acto, cualquiera que sea, sin poner en práctica lo enseñado. Tendiendo esta premisa La Capacitación se sitúa en este tercer caso: Como una acción que expresamente busca una mejoría del conocimiento y de las habilidades en torno a un proceso de trabajo, tendiendo a que quienes intervienen en él se realicen como trabajadores y que el esfuerzo del conjunto de trabajadores favorezca el progreso de los procesos de producción y de trabajo.
En consecuencia el aprendizaje se concibe como un proceso de modificación de pautas de conducta, operando en estas tres etapas: apertura al conocimiento, desarrollo de ideas y culminación o práctica de lo aprendido.[2]
De esta forma La Capacitación, y La Evaluación como componentes de acción, son parte de un mismo proceso de conocimiento, con énfasis en diferentes aspectos, pero que se continúan y entrecruzan en la realidad.
Por lo general, uno cree enseñar (incluso me he visto en casos donde creí haber enseñado) pero, enseñar no es trasmitir conocimientos; no se puede dar aprendizaje, lo más lógico y es en lo que consiste “La Enseñanza” para el aprendizaje: Es direccionar las actividades y la utilización de elementos para facilitar a una persona, por su propia cuenta la actividad y deseo de aprender.
Jugando un rol sumamente importante el Capacitador deberá motivar al capacitado para que el conocimiento sea el resultado de su acción que intencionadamente busca producir. Existen diversas técnicas e instrumentos con los que se puede valorar el aprendizaje, estos son:
1. Aplicación de cuestionarios o pruebas escritas.
2. Pruebas orales.
3. Pruebas prácticas, y
4. Técnicas grupales estructuradas.
Lograr definir cual es la mejor opción solo desviara nuestra atención, ya que, lo importante es definir con que grado de profundidad, conocimiento técnico o practico evaluare el aprendizaje. En este ámbito, si lo que deseo es evaluar el conocimiento de un equipo dedicado al trabajo social, aplicare pruebas orales, estas no buscan repetir exactamente lo que el instructor dijo, sino en el sentido de la palabra hablada como medio de expresión. Es decir, se busca el entendimiento y la comunicación a través del diálogo.
Antes de finalizar, definiremos los pasos que se deben seguir para instrumentar la evaluación del aprendizaje:
• Hacer el plan de evaluación del eventoen el que se determina qué se debe evaluar, con qué técnica y en qué momento,
• Planear cada una de las técnicas e instrumentos que se utilizarán mediante la elaboración de una tabla de especificaciones en la que se relacionan los aspectos por evaluar con sus indicadores y criterios de valoración,
• Construir y probar los instrumentos que se emplearán en cada una de las temáticas, aplicar la evaluación en el desarrollo del evento,
• Codificar y calificar la información que se obtiene de cada técnica (calificar sólo cuando sea necesario) y
• Analizar e interpretar los resultados obtenidos para formular propuestas de acción para el desarrollo del evento, modificación si fuese necesario y retroalimentación con los resultados obtenidos.
No debemos mirar negativa y estigmatizadamente la evaluación, sino más bien, debemos darnos la oportunidad de indagar, aplicar y difundir diferentes metodologías para el aprendizaje, entendiendo que; la forma tradicional en que fuimos “medidos” fomenta la antipatía por aprender.

